San Blas
Eibar, la cuna de las tortas de San Blas
La tradición de las tortas de San Blas se remonta a Eibar. Hoy en día, muchas pastelerías guipuzcoanas (o no) ofrecen tortas de San Blas, pero es un fenómeno reciente.
Hace un par de décadas, solo se lo hacían las de Eibar y su contorno, y pocas más. Como nos cuenta Izaskun Zurikarai en el segundo episodio de “Oído Jan Ta Jan” ni siquiera se elaboraban en Abadiño, localidad vizcaína que se sitúa a menos de 20 minutos.
Las tortas han sido desde su origen y siguen siendo un asunto doméstico cuya elaboración se hereda de madres a hijas. En los últimos años se han popularizado y extendido incluso fuera de la provincia. Aunque todavía se elaboran en multitud de hogares, cada vez son más los que dejan paso a la comodidad y prefieren comprarlas, ¿y tú? ¿te invitas a prepararlas? ¡Aquí te contamos como hacerlo!
¿Quién fue San Blas?
Según la tradición, el santo, Blas de Sebaste, fue médico y obispo de la ciudad de Sebaste (Armenia) en el siglo IV. Era conocido por sus curaciones milagrosas, tanto a personas como a animales. Se cuenta que salvó la vida de un niño que se ahogaba al trabársele en la garganta una espina de pescado.
Éste es el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta. Por ello, las tortas de San Blas se llevaban a bendecir antes de comer, así como los cordones que se ponían en el cuello. De esta forma, protegían de los males de garganta.


























